El uso indiscriminado de nitrógeno en las aplicaciones posteriores a la siembra puede no sólo aumentar los costos de producción, si no además reducir la calidad del producto y generar un impacto ambiental negativo.

Para medir los niveles de nitrógeno existen distintos medios, uno de ellos es GreenSeeker, un sensor infrarrojo que ayuda a optimizar los niveles de nitrógeno.

Impulsora Agrícola se puso como objetivo apoyar a productores de cebada. Específicamente se propuso transferir la tecnología GreenSeeker a técnicos y productores con el fin de incrementar la rentabilidad económica del cultivo, optimizar la calidad maltera del grano y comprobar así la efectividad y la importancia de medir cuidar el uso del nitrógeno en los cultivos. Los resultados mostraron un ahorro considerable en el uso de fertilizante, lo que a su vez brinda una mejora en cuestión económica y ecológica.

Además del uso de este sensor, es importante hacer un análisis del suelo de manera anual. Esto sirve para conocer las propiedades físicas y químicas de la tierra y así conocer sus necesidades y deficiencias para producir un mejor grano y reducir el impacto negativo al medio ambiente.